El Pueblo Trabajador Vasco
Igualmente utilizo el concepto de Pueblo Trabajador Vasco. Un concepto alumbrado por la práctica teórica del Movimiento de Liberación Nacional Vasco a lo largo de los años sesenta y setenta. Un concepto que permite comprender el mecanismo de explotación de Euskal Herria por los Estados español y francés y la función clave en ese mecanismo de la burguesía regionalista vasca y de su bloque social de apoyo que he cuantificado más arriba entre el nueve y el once por ciento del pueblo vasco.
El grueso del Pueblo Trabajador Vasco lo constituye la clase obrera vasca. Más abajo haré una sucinta descripción de su estructura y cuantificación. Antes señalaré que, junto a la clase obrera vasca, integran el Pueblo Trabajador Vasco otras clases minoritarias SUPERVIVENCIAS DE MODOS DE PRODUCCION PRECAPITALISTAS.
Las supervivientes clases precapitalistas vascas, parte del Pueblo Trabajador Vasco
Por ejemplo las clases precapitalistas en su origen, que se remonta al paleolítico y al neolítico, aunque ahora estén subsumidas en el Modo de Producción Capitalista, constituidas por pescadores (que como cazadores que son proceden del paleolítico) y agricultores y ganaderos (que proceden como clase del neolítico). SIN ASALARIADOS y que no han entrado en la agroindustria. Son ya menos de treinta mil personas en Euskal Herria Sur pero tienen una importancia político cultural fundamental porque son los depositarios materiales del universo simbólico e identidades arquetípicas milenarias de nuestra identidad cultural, del embrión de la conciencia productiva de Euskal Herria.
Subsisten formando parte del Pueblo Trabajador Vasco otros restos de clases precapitalistas mas recientes (subsumidas también por el Modo de Producción Capitalista) como artesanos sin asalariados, pequeños comerciantes y tenderos unifamiliares, etc. Forman parte de este segmento del PTV los camioneros-autopatronos, taxistas con un sólo vehículo, vendedores de periódicos y revistas con quioscos, parados que se han endeudado de por vida para abrir un ruinoso bar en el que se autoexplota toda la familia e incluso reducidas sociedades de transportes, servicios y mantenimiento montados por muy pocos trabajadores que estaban en paro y que malviven en forma de pequeñas cooperativas cargadas de deudas. Es un universo de sobrevivencia que crece con la crisis económica mundial al ser la única alternativa para decenas de miles de vascas y vascos.
Definidas genéricamente como pequeña burguesía antigua, incluso con el eufemismo de TRABAJADORES LIBRES que oculta su dependencia total de las grandes empresas, las transnacionales y sus leyes, controlados por la dictadura feroz del mercado y sus caprichos, estos miles y miles y miles de vascas y vascos SE AUTOEXPLOTAN como única alternativa para su vida. Sin embargo el Capital realiza un esfuerzo ideológico-alienante destinado a hacerles creer que son AUTOPATRONOS o incluso NUEVOS EMPRESARIOS.
Objetivamente pertenecen al Pueblo Trabajador Vasco pues son parte del colectivo explotado, oprimido y dominado globalmente por el Capital. Proceso de explotación, opresión y dominación global que logra que el Capital transnacional y los Estados español y francés, mediante la imprescindible colaboración de la burguesía regionalista vasca, expropien y extraigan ganancias materiales y simbólicas de Euskal Herria sin contrapartida alguna, empobreciéndola y encaminándola hacia su extinción nacional.
Insisto en que es imprescindible, para comprender la actual dinámica de la lucha de clases en Euskal Herria, tener en cuenta a esas clases precapitalistas que integran junto a la clase obrera vasca el Pueblo Trabajador Vasco. Pero sin perder de vista que el grueso del mismo lo constituye la clase obrera vasca.
La clase obrera vasca, grueso del Pueblo Trabajador Vasco
Ahora bien, el grueso, la fracción más numerosa, de la clase obrera vasca son las "amas de casa": esas 650.000 mujeres que con una media total de más de 9 horas de trabajo al día o parcial de más de 4 horas al día, sostienen gratuitamente para el Capital la imprescindible recomposición psicosomática de la fuerza de trabajo social. El Capital no podría funcionar, no podría reproducirse y ampliarse, si no se recompusiera la fuerza de trabajo gastada cada día por sus obreros. Si "alguien" (las "amas de casa") no se ocuparan de acopiar los víveres y cocinarlos para alimentar a los cansados obreros y de tener el coño abierto para que descarguen sus frustraciones y humillaciones diarias en el tajo.
Las "amas de casa" hacen así gratis para el Capital el "trabajo de la casa" que es básicamente el trabajo de recomposición de la fuerza de trabajo social. Y el conjunto de atenciones familiares extradomiciliarias (cuidar de los hijos y de los ancianos y enfermos, p.e.) y el conjunto de "labores" sexoafectivas implícitas a la explotación sexoeconómica característica de la familia en el Modo de Producción Capitalista.
Y para cuando la máquina-herramienta que esos obreros son se gaste preparan también gratis para el Capital las "amas de casa" su substitución por otras máquinas-herramientas, otros obreros jóvenes, que las "amas de casa" REPITO QUE GRATIS PARA EL CAPITAL realizan la función de "fabricar/parir", alimentar, cuidar y entrenar.
Sólo con datos para Vascongadas subrayaré que se suman CUATRO MILLONES DE HORAS/DIA de ese trabajo doméstico NO PAGADAS POR EL CAPITAL E IMPRESCINDIBLES PARA EL. Cantidad que es EL TRIPLE de las horas/día dedicadas a la industria y que en un 92% son trabajadas por mujeres. Estimaciones fiables hablan de que lo que se define como "trabajo doméstico" y ahora no se paga supondría entre el 20 y el 45 por ciento del Producto Interior Bruto. Que ahora NO PAGA el Capital.
No me extenderé aquí en la especial penosidad de la explotación sufrida por aquella fracción de las "amas de casa" que DOBLAN su explotación como tales con las especiales condiciones de explotación que sufren cuando acumulan a esa función la de mujer trabajadora asalariada (jornada extenuante, sueldos más bajos que los varones, puestos peores, etc., etc.).
La segunda fracción en importancia de la clase obrera vasca es la formada por las y los jóvenes de 16 a 29 años. Alrededor de 650.000 (circa 1994) en Euskal Herria Sur. De los que 67.000 son mujeres ya contabilizadas en la categoría anterior.
Casi la tercera parte, por encima de los doscientos mil son estudiantes y las mujeres son mayoría en su seno. Las y los estudiantes son clase obrera porque PRODUCEN VALOR DIFERIDO, porque se capacitan como fuerza de trabajo social futura que almacena y guarda para la explotación futura un valor de uso como mercancía asalariada que, una vez explotada por el patrón, rendirá un beneficio según la mecánica capitalista.
Su actual trabajo como estudiantes les dota de un valor de cambio en el mercado de trabajo. Según sea el cual tendrán más o menos opciones de encontrar un explotador que les asalarice materializando su valor anteriormente producido y diferido. Algunos estudiantes son sabedores de ese engranaje atroz. Saben que mientras no encuentren un explotador que materialice su valor diferido serán parados encubiertos.
Del resto de la juventud, de los otros por encima de 350.000, sólo pertenecen a la burguesía menos del uno por ciento.
La tercera fracción de la clase obrera (sólo la tercera en número) es la compuesta por los obreros industriales. En el Sur de Euskal Herria la feroz acción desindustrializadora del Capital REDUJO casi en un cuarenta por ciento el nº de empleos industriales desde 1975 (422.569) a 1993 (276.800). Descontando los obreros menores de 30 años (ya contabilizados más arriba) apenas llegarán a doscientos mil los obreros industriales de los cuales el 90 por ciento son varones, con mayoría absoluta de mayores de 40 años y considerable presencia de trabajadores nacidos fuera de Euskal Herria, inmigrados hace más de veinte o veinticinco años. Los obreros industriales son aquí una fracción envejecida biológica y politico-sindicalmente.
Cercana en número (difícilmente cuantificable con precisión por las corruptelas que el Estado español introduce en su cálculo estadístico pero rondando alrededor de los doscientos mil) está la masa angustiada de los parados. Que no solo sufren ellos su terrible situación sino que son utilizados por el Capital para disciplinar y explotar mejor a los no parados.
La existencia de ese ejército de reserva del Capital, capaz de aceptar las peores condiciones de explotación con tal de comer, esa esclavitud asalariada invisible, ese paro, es un eficaz medio de intimidación, coacción y terror puro y duro. El miedo a perder el puesto de trabajo, a ver drásticamente reducido no sólo el salario sino el futuro propio y de la familia, forma parte de la sorda coerción económica del Capital. ese miedo es más que una atadura económico-sindical que paraliza a los trabajadores. Es una cadena psicológica de efectos siniestros.
Viene luego la muy importante fracción de los trabajadores de la construcción (70.000 en 1993 más casi 20.000 parados). Sometidos a una especialmente dura explotación, sometidos al terrorismo patronal de la eventualidad y de la alta siniestrabilidad por el criminal descuido de la seguridad en el trabajo. Casi todos varones y con altísimo componente de inmigrantes.
En Vascongadas sumaba 81.000 en 1991 la fracción de la clase obrera equívocamente designada con el concepto burgués de PERSONAL DE SERVICIOS que difumina su real pertenencia a los sectores de producción, ocultando así sus condiciones de explotación. Su número crece porque el Capital tiene dificultades crecientes para tramitar y apologetizar sus mercancías, distribuirlas, venderlas y atender a las reparaciones.
También son clase obrera objetiva vasca las y los trabajadores asalariados de la burocracia pública en casi todos sus sentidos, excepto lógicamente las fuerzas represivas en todas sus especies y plagas. La importancia político-económica de esta fracción crece a diario. Porque tienen en sus manos resortes importantes de la producción y distribución capitalistas como las comunicaciones, correos y servicios técnicos y sociales de todo tipo. Son especialmente adoctrinados por la burguesía para que no acepten su realidad obrera y permanezcan en el corporativismo reaccionario. Pero están perdiendo rápidamente sus niveles de vida y status diferenciado.
Acabada así esta necesariamente demasiado sucinta descripción del Pueblo Trabajador Vasco (estos Análisis semanales AMPLIADOS sólo tienen un tamaño máximo de cuatro mil palabras con un diez por ciento de tolerancia aunque en éste me voy a alargar hasta las cinco mil) podemos resumir ya conclusiones:
Establecimos ya antes como un hecho demostrado que la burguesía vasca y su bloque social de apoyo tienen un proyecto de "voluntad del pueblo vasco": la que asumiera como tal voluntad la de hacer que los vascos se sientan cómodos en España. ¿Cuál es el proyecto de "voluntad del pueblo vasco" que tiene, sostiene y defiende el Pueblo Trabajador Vasco?
La debilidad de la mayoría. La alienación de
buena parte del Pueblo Trabajador Vasco.